Un terremoto en Colombia obliga a posponer un cruce de octavos de la Copa Libertadores
La organización de la Copa Libertadores tuvo que reacomodar su calendario de octavos de final después de que un terremoto sacudiera Colombia el pasado 10 de agosto. El cruce de ida entre Independiente del Valle y Deportes Tolima, que debía disputarse en territorio colombiano, quedó pospuesto por seguridad.
Prioridad a la seguridad, con el torneo en pausa para ese cruce
CONMEBOL optó por dar prioridad absoluta a la seguridad de jugadores, cuerpos técnicos e hinchas antes que sostener el calendario original, una decisión que no sorprende dado el contexto. Mientras tanto, el resto de la llave de octavos sigue su curso normal, con la definición de los clasificados a cuartos de final marcando el rumbo hacia las semifinales de octubre.
Lo que viene en el camino a la final
Los partidos de ida de cuartos de final están programados entre el 8 y el 10 de septiembre, con la vuelta una semana después. Las semifinales se jugarán el 13-14 de octubre (ida) y 20-21 de octubre (vuelta), con la gran final fijada para el 28 de noviembre en el histórico Estadio Centenario de Montevideo.
Análisis
Más allá de lo deportivo, este tipo de decisiones son las que ponen a prueba a una organización continental: priorizar la seguridad por encima del calendario es, sencillamente, lo único razonable. Para Independiente del Valle y Tolima, el efecto colateral es un cruce que ahora exige jugar con el resto de la llave ya definiéndose alrededor — una desventaja logística real, aunque menor comparada con lo que motivó el aplazamiento.
Juan Pérez
Editor jefe / Fútbol internacional — HR Media Sports
Fuentes consultadas
Diario de Cuyo, Futbolred, ESPN Chile.
Foto: Wikimedia Commons.